LAS DIETAS MILAGROSAS Y SUS PROBLEMAS PARA LA SALUD

En blog | el 09/09/2019

Las dietas milagro para adelgazar o para cualquier otro objetivo están siempre a la orden del día, ya sea para la operación “bikini”, para el período post vacacional o para cualquier fecha. Pero, ¿son de verdad una herramienta saludable y eficaz? Lo veremos a continuación.

Actualmente existen una multitud de “dietas” que prometen efectos sorprendentes sobre la salud, especialmente sobre la pérdida de peso. La gran mayoría de dichas “dietas” se presentan como curas milagrosas para que consigas tu objetivo sin ningún tipo de esfuerzo y de forma rápida. Esto hoy en día se ha convertido en un negocio que las empresas aprovechan para vender estas “dietas” o “productos milagrosos”. En este sentido, los profesionales de la salud, sobre todo los dietistas-nutricionistas, desempeñan un rol fundamental a la hora de corregir estos mensajes engañosos que llegan al público, por esta razón, a través de este blog vamos a desmentir muchas de estas “dietas milagro” que traen consigo consecuencias graves para tu salud. 

 

RIESGOS DE SEGUIR UN TRATAMIENTO DIETÉTICO INADECUADO

Es cierto que a día de hoy son muchas las personas que se preocupan y se interesan por la salud, pero esto hace que  también una gran mayoría sea más vulnerable a creer y acceder a información “pseudocientífica” relacionada con la alimentación y nutrición, exponiéndola al engaño, al fraude y a riesgos para su salud.

 

CARACTERÍSTICAS DE LAS DIETAS FRAUDULENTAS

Estas nuevas dietas “milagro” tienen en común el anuncio de una pérdida rápida de peso sin esfuerzo. Pero también, todas coinciden en que no tienen ninguna evidencia científica, y, ésta es la característica principal de todas estas dietas.

Hace muchísimos años, en la medicina y otras ciencias de la salud, nos basábamos en la tradición, la experiencia personal, la opinión de un “experto”; pero hoy en día se tiene en cuenta los modelos basados en evidencias científicas explícitas y contrastables empíricamente, procedentes de la investigación rigurosa que conducen a la obtención de pruebas más objetivas y, en consecuencia, a mejores prácticas profesionales. Estos modelos científicos brillan por su ausencia en las dietas “milagro”. Pero, sí puede ser que aparezcan estudios científicos en algún producto dietético fraudulento, pero se tratará de un estudio realizado en modelos celulares (in vitro) o en animales, por lo que no tienen autorización para ser probado en la población.

También estos métodos tienen en común el uso de complementos, suplementos o sustitutivos. Una alimentación saludable debe de ser basada en el uso de alimentos reales, y no de ninguno de estos complementos, pastillas, polvos para batidos o sustitutivos de comidas. Lo que va a estar siempre con nosotros van a ser los alimentos, y no podemos rechazarlos. Además, estos suplementos serán un gasto adicional (y notable) para nuestro bolsillo. Por tanto, rehúsa de estos productos.

Otra característica propias de estos métodos milagrosos es la de excluir a un alimento o grupo de alimento, basándose en una sola clase de alimentos durante un tiempo determinado, por ejemplo, dietas sin hidratos de carbono, o dietas basadas únicamente en proteínas. Los inconvenientes de este tipo de dietas son el aporte desequilibrado e insuficiente de nutrientes, además de producir efectos metabólicos perjudiciales en nuestra salud si se lleva mucho tiempo y sin la supervisión de un profesional de la salud y la alimentación.

Como resumen, las dietas fraudulentas y todos los métodos o productos fraudulentos cumplen, en cualquier caso, al menos uno de los puntos detallados en la Tabla 1 1.

 

Características de las dietas fraudulentas o de los métodos o productos fraudulentos 1.

Prometen resultados rápidos.

Prometen resultados asombrosos o "mágicos” (Ej.: “cura milagrosa”, "ingrediente secreto", "antiguo remedio”, "punto de estimulación del hambre", "termogénesis" etc.).

Prohíben el consumo de un alimento o grupo de alimentos.

Contienen afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reputación reconocida.

Incluyen relatos, historias o testimonios, sin documentar, para aportar credibilidad.

Se pueden auto-administrar o implementar sin la participación de profesionales sanitarios cualificados

(“hágalo usted mismo”).

Contienen listados de alimentos buenos y malos.

Exageran o distorsionan la realidad científica de un nutriente o alimento.

Incluyen o se basan en el consumo de preparados que vende quien promueve el tratamiento dietético.

Los preparados a consumir (productos dietéticos o similares) tienen un coste muy elevado si los comparamos con el valor económico de obtener los mismos resultados comiendo alimentos comunes.

Garantizan los resultados o prometen “devolver el dinero” si no funciona.

Afirmaciones que sugieren que el producto es seguro, ya que es "natural".

Suelen desligarse de los posibles efectos adversos de su uso con frases parecidas a: “el autor o el fabricante no se responsabiliza de…”.

Conclusiones simplistas extraídas de un estudio científico complejo.

Recomendaciones basadas en un único estudio, o en estudios realizados con pocas personas (muestra no representativa), seguidas durante un breve espacio de tiempo (suelen acompañarse de frases como "descubrimiento científico").

Recomendaciones basadas en varios estudios realizados en animales o en modelos celulares (in vitro).

Recomendaciones basadas en estudios sin revisión por pares (peer reviewed).

Recomendaciones a partir de estudios que ignoran diferencias entre individuos o grupos.

 

RIESGOS Y EFECTOS SECUNDARIOS DE LAS DIETAS “MILAGRO”

Este tipo de dieta cuenta con diversos problemas para la salud, que pueden agravarse cuando se sigue con este tratamiento erróneo durante un largo período de tiempo, o cuando se prueba con distintos tipos de dietas “milagro”.

Uno de los problemas añadidos y que más frecuencia suele dar es que este tipo de dieta favorece una recuperación muy rápida del peso perdido, lo que se llama efecto rebote o efecto “yo-yo”. Esto se produce porque las situaciones de estas dietas (ayunos, restricción de alimentos o grupos de alimentos, sustituciones de comidas por suplementos…) ponen en marcha potentes mecanismos neuroendocrinos que se oponen a la pérdida de peso: mayor eficacia metabólica, ahorro energético e incremento del apetito, que conducen a una rápida recuperación del peso perdido, principalmente a base de tejido graso.

Otro inconveniente a tener en cuenta es la relación de estos productos con el daño hepático. Existen investigaciones sobre el daño hepático asociado a la ingesta de productos Herbalife desde 2007 en países como Israel, España, Suiza, Argentina, Islandia y Estados Unidos 2,3,4.

Otras consecuencias graves que puede tener el consumo de estos productos son las de la Tabla 2 1.

 

Riesgos y efectos secundarios de un tratamiento inadecuado del sobrepeso o de la obesidad 1.

Inducir cambios en el metabolismo energético que produzcan estados de “resistencia” a la pérdida de peso con la realización de sucesivas dietas.

Originar situaciones de desnutrición o déficit de diferentes tipos de micronutrientes (vitaminas, oligoelementos, etc.).

Empeorar el riesgo cardiovascular de los pacientes.

Favorecer el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria, de enorme gravedad y peor pronóstico que la propia obesidad.

Trasmitir conceptos erróneos sobre la obesidad y su tratamiento.

Fomentar el sentimiento de frustración afectando negativamente al estado psicológico del paciente con obesidad.

Retrasar el inicio de un tratamiento adecuado, aumentando el riesgo de morbimortalidad.

Producir gastos económicos innecesarios, y en algunas ocasiones muy elevados, en productos que no producen los efectos declarados.

Aparición de diversos síntomas asociados, tales como caída del cabello, debilidad de las uñas, mareos, astenia, etc.

 

 

PROHIBICIÓN EN RELACIÓN A LA PUBLICIDAD O PROMOCIÓN DE ESTOS PRODUCTOS

En España según la Ley queda prohibida, de forma general, cualquier clase de publicidad o promociones, de remedios secretos, fórmulas magistrales, preparados oficinales, productos en fase de investigación clínica, y productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria que atribuyan efectos preventivos o terapéuticos específicos que no estén respaldados por suficientes pruebas técnicas o científicas acreditadas y expresamente reconocidos por la Administración sanitaria del Estado.

Si eres consciente o ves alguna de estas prácticas ilegales, puedes y debes denunciarlo. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) es la administración competente en esta materia. Pero, si cada uno de los millones de consumidores y usuarios ayudamos a denunciar estas actividades ilegales, se conseguirá un mejor control.

 

En conclusión, las dietas milagro pueden desencadenar problemas para la salud, al igual que para tu bolsillo. Estas dietas invitan al uso de complementos, suplementos o sustitutivos. No se adaptan a ningún individuo, tú te tienes que adaptar a ella. Todas se atribuyen propiedades curativas o preventivas sin ninguna evidencia científica. Suelen incluir testimonios individuales y falacias de autoridad (recurriendo a personas famosas).Te prometen un resultado espectacular sin apenas esfuerzo. Estas dietas no se realizan bajo un seguimiento profesional sanitario.

Por tanto, no pongas en peligro tu salud haciendo caso a estos productos. Lo mejor es consultar a un dietista-nutricionista.

 

AUTOR: LINCOLN G. GONZÁLEZ GONZÁLEZ, DIETISTA-NUTRICIONISTA

 

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Julio Basulto, Maria Manera, Eduard Baladia, Martina Miserachs**, Víctor Manuel Rodríguez, Juan Mielgo-Ayuso, Pilar Amigó, Maria Blanquer, Nancy Babio, Juan Revenga, Alicia Costa, Manuel Lucena-Lara, Esther Blanco y Carme Pardos. ¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”? GREP-AEDN. 2012.
  2. Elinav E, Pinsker G, Safadi R, Pappo O, Bromberg M, Anis E, Keinan-Boker L, Broide E, Ackerman Z, Kaluski DN, Lev B, Shouval D. Association between consumption of Herbalife nutritional supplements and acute hepatotoxicity. J Hepatol. 2007.
  3. Manso G, López-Rivas L, Salgueiro ME, Duque JM, Jimeno FJ, Andrade RJ, Lucena MI. Continuous reporting of new cases in Spain supports the relationship between Herbalife® products and liver injury. Pharmacoepidemiol Drug Saf. 2011
  4. Stickel F, Droz S, Patsenker E, Bögli-Stuber K, Aebi B, Leib SL. Severe hepatotoxicity following ingestion of Herbalife nutritional supplements contaminated with Bacillus subtilis. J Hepatol. 2009.