Hábitos Saludables

La autoestima, una correcta alimentación y la práctica de ejercicio regular son claves para aprender a cuidarnos, querernos y respetar nuestro cuerpo, por ello te invitamos a seguir estas pautas que te ayudarán a conseguirlo.

Practica una alimentación saludable, equilibrada y variada. Las frutas, verduras, hortalizas, pescado, aceite de oliva, carnes magras, cereales integrales y lácteos no deben faltar en la cocina. Recuerda: sal, grasas saturadas y azúcares sólo en pocas cantidades.

Hidrátate. Bebe agua a lo largo de tu jornada, esto ayudará a tu cuerpo a funcionar correctamente, y a evitar los efectos de la deshidratación. Entre 6 y 8 vasos distribuidos a lo largo del día serán suficientes en el caso de un adulto sano.

Mantente activo. Dedica al menos 30 minutos diarios a ejercitar el cuerpo. Elige el ejercicio que más se adapte a tu propia condición física: caminar, yoga, nadar, correr, actividades al aire libre,… Tus vasos sanguíneos, tu corazón y tu cerebro, lo agradecerán.

Duerme 7 u 8 horas. Es muy importante dormir lo suficiente para sentirse bien y poder rendir bien en el día a día. Tómate el descanso como una prioridad en tu vida.

No fumes y elimina o restringe el alcohol. Si fumas, ¡hay que dejarlo ya! Aun fumando poco se multiplica el riesgo de sufrir ataques cardíacos o cerebrales y muchos tipos de tumores. Debemos buscar ayuda si no podemos dejarlo solos. Nuestro médico o farmacéutico evaluará cada caso y nos aconsejará sobre cómo conseguirlo. En cuanto al alcohol, daña el organismo de forma importante. Si lo tomas, que sea en muy pequeñas cantidades, en bebidas de baja graduación (vino o cerveza) y siempre acompañado de alimento.

Aprende a controlar el estrés y ansiedad. El aumento de tensión emocional es peligroso para el corazón y para nuestra mente. El estrés en casa y en el trabajo hace más difícil seguir un estilo de vida saludable. Reserva al menos 15 minutos al día para relajarte.

Quiérete mucho y valórate. Recuerda que la persona más importante de tu vida eres tú. No te juzgues siendo demasiado estricto. Promover tu autoestima te hará sentir mucho mejor. Conocerte a ti mismo, y saber qué es lo que sientes y quieres en cada momento es clave para llevar una vida en plenitud. Identificar qué emoción sientes y saber gestionarla puede ayudarte a ser más feliz.

Relaciónate. Relacionarte habitualmente con los que están a tu alrededor, amigos, compañeros, familiares, mejora tu estado de ánimo y eleva tus niveles de felicidad.

Practica algún hobby o afición. Te ayudará a relajarte, a liberar tensión y a elevar tus niveles de endorfinas. Pintura, baile, fotografía, lectura… Cualquier opción es buena si te gusta practicarla.

Comparte dudas y problemas. Intercambiar experiencias permite aprender y dar ejemplo para que otras personas se interesen por cuidarse. La familia puede ser un gran estímulo y apoyo para superar cualquier dificultad en el cumplimiento de los objetivos de mejorar nuestra salud. Es posible que un psicólogo pueda ayudarte a buscar técnicas que ayuden a resolver problemas o situaciones de ansiedad. ¡Cuenta con ellos!